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Acerca de las colecciones



La génesis de los Museos de Tenerife la podemos hallar en una serie de colecciones de historia natural, así como de objetos y momias de los antiguos pobladores de Canarias que cayeron en manos de gente docta, sensible y con un desmesurado apetito por el saber. Es en el XIX cuando aparecen en Tenerife las primeras compilaciones visitables, como la de Juan de Megliorini y Spínola, con su famosa momia, reclamo irresistible para los viajeros y turistas que frecuentaban Santa Cruz, o las reputadas colecciones de antigüedades y objetos curiosos reunidos por sus propietarios en el Museo Casilda, en Tacoronte y en el Museo Villa Benítez, en Santa Cruz de Tenerife.

 

En septiembre de 1877, por iniciativa de Juan Bethencourt Alfonso, se crea el Gabinete Científico como institución clave para el desarrollo de la antropología y arqueología de las Canarias occidentales, y, quince años más tarde, el Museo Antropológico y de Historia Natural de Santa Cruz de Tenerife, donde se expusieron parte de los fondos del Gabinete, posteriormente trasladados a la sede del Instituto de Santa Cruz, en la Plaza Ireneo González. El Instituto de Canarias de La Laguna, hoy Cabrera Pinto, también estuvo interesado por el establecimiento de un pequeño museo que sirviera de laboratorio de prácticas de su alumnado.

 

Las colecciones constituidas en la etapa decimonónica fueron conformando el sustrato material e intelectual sobre el que el Cabildo de Tenerife, a mediados de pasado siglo, creó dos de las instituciones museísticas con más arraigo entre los tinerfeños: el Museo Insular de Ciencias Naturales y el Museo Arqueológico.

 

Así, en junio de 1951 el Cabildo Insular de Tenerife adoptó el acuerdo de crear el Museo Insular de Ciencias Naturales, que en principio se abasteció de colecciones de muy diverso origen, aunque su base más importante fue parte de los fondos adquiridos a la familia Benítez (1949) y, con posterioridad, del Gabinete Científico. No obstante, el museo no comenzó su andadura hasta principios de 1962, trasladándose en 1974 a sus actuales y definitivas dependencias en el antiguo Hospital Civil, un edificio de corte clásico-romántico y ecléctico que data de finales del s. XIX.

 

El Museo Arqueológico de Tenerife se inauguró en 1958 con fondos procedentes del Museo Municipal (Sección de Arqueología y Antropología), de la Comisaría Provincial de Excavaciones Arqueológicas, del Gabinete Científico y de las adquisiciones de pequeñas colecciones (Museo Villa Benítez, Vallabriga y Casa Ossuna), además de aportaciones de particulares. Emplazado en unas dependencias del edificio del  Cabildo Insular, se logró aglutinar en una única colección todos los materiales arqueológicos y restos humanos de la protohistoria de Tenerife, que se vieron incrementados con los materiales procedentes de numerosas excavaciones.

 

A comienzos de 1990 el Cabildo de Tenerife crea, para impulsar su política museística, el Organismo Autónomo de Museos y Centros de Tenerife, entidad que cuenta con personalidad jurídica propia, plena capacidad jurídica y de obrar.

 

En este nuevo contexto nace el Museo de la Naturaleza y el Hombre. Emplazado en el antiguo Hospital Civil de Santa Cruz de Tenerife, se trata de un proyecto insólito que reúne bajo el mismo nombre al Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, al Museo Arqueológico de Tenerife y al Instituto Canario de Bioantropología –creado en 1993 para investigar campos como la paleobiología y paleopatología humanas, la antropología forense y la genética–.

 

También en 1993, en mayo, se inaugura el Museo de la Ciencia y el Cosmos, que surge con la vocación de traducir, a un lenguaje popular, los fascinantes descubrimientos que está proporcionando el estudio del Universo. El proyecto es fruto de la iniciativa conjunta con el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y para su emplazamiento se construye un nuevo inmueble, anejo a las instalaciones del IAC en La Laguna.

 

A finales de dicho año, la ciudad de los Adelantados se convirtió en la sede del Museo de Historia de Tenerife, inaugurado con la finalidad de desarrollar una labor de difusión del devenir histórico insular. Se ubicó  en La Casa Lercaro, un interesante edificio del s. XVI adquirido por la Corporación Insular. Posteriormente, en mayo de 1995 se crea el Museo de Antropología de Tenerife, dedicado, entre otros campos, a investigar, conservar y difundir la cultura popular. Ambas proyectos museísticos han terminado confluyendo en un único museo con dos sedes, el Museo de Historia y Antropología de Tenerife.

 

La última incorporación fue la del Centro de Documentación Canarias y América, configurado con funciones de biblioteca, servicio de documentación y mediateca digital, referido al ámbito canario y canario-americano. Éste inició su andadura en abril de 2007, en una casa señorial de la lagunera Calle Anchieta, contigua a la Casa Lercaro.

 

A finales de 2011 se cambia la denominación del Organismo Autónomo de Museos y Centros por la de Museos de Tenerife, dentro de un proceso de cambio de identidad corporativa que asume una nueva concepción estratégica de los museos del Cabildo de Tenerife como instituciones que, por su propia naturaleza, están vinculadas al pasado, pero que se reivindican como instituciones importantes para el presente y futuro colectivo de la Isla.

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